NEGRO HISTORIAL DE ASPIRANTE A EDIL EN SALINA CRUZ

FB_IMG_1462283463379Mientras que Alejandro Murat, abanderado del PRI, abrió su campaña para ganar la gubernatura de Oaxaca, en el puerto de Salina Cruz, el aspirante priista Rodolfo León Aragón alias El Chino, quien trascendió sería beneficiado con la candidatura desde el CEN del PRI en la ciudad de México a cargo de Fabio Manlio Beltrones, enfrenta serios cuestionamientos por los porteños, esto debido a sus antecedentes como director de la ex Policía Judicial Federal.
De acuerdo a un sondeo entre los salinacrucenses, el PRI, puede llevarse una derrota escandalosa en el puerto, pues pesa el oscuro pasado de Rodolfo León Aragón. Sus contrincantes lo saben y afinan la estrategia para derrotar al llamado “Chino”.
Habitantes de Salina Cruz, coinciden en afirmar que el puerto se ha convertido en “tierra de nadie”, a diario ocurren asaltos a domicilios, negocios a transeúntes, homicidios, violaciones la seguridad se encuentra fuera de control.

LA HISTORIA DE ‘EL CHINO’

El Arzobispado de Guadalajara sostenía la versión de que la muerte del cardenal Jesús Posadas Ocampo había sido un crimen de Estado. Tenía información extraoficial de que el director general de la Policía Judicial había citado a Ramón Arellano Félix y a “El Chapo” Guzmán a la misma hora en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara.

Cuando la Iglesia difundió esa versión, León Aragón afirmó públicamente que el día de los hechos no había estado en el aeropuerto de Guadalajara porque supuestamente había cenado con Jorge Carpizo, versión que el procurador confirmó.

Lo que no sabía el Arzobispado con certeza era que, presuntamente, había sido el propio León Aragón, a decir de Benjamín Arellano Félix, quien había ejecutado el operativo del homicidio.

León Aragón llegó a la PGR en 1991, cuando era procurador Enrique Álvarez del Castillo.

Su jefe inmediato era Jorge Carrillo Olea, coordinador general para la Atención de Delitos contra la Salud, aunque éste señaló en una entrevista publicada en el libro “Los Señores del Narco”, de Editorial Grijalbo, que fue Álvarez del Castillo quien le propuso el nombramiento de León Aragón.

Públicamente se conoce a “El Chino” como un hombre cercano a Raúl Salinas de Gortari y Justo Ceja, hermano y ex secretario privado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

Cuando Ignacio Morales Lechuga fue nombrado titular de la PGR, “El Chino” ya estaba ahí. Y permaneció con la llegada de Jorge Carpizo.

Su mala reputación lo ha seguido aun después de dejar la PJF poco después de la muerte del cardenal.

El 27 de febrero de 1999, el periódico Reforma publicó la detención de León Aragón ocurrida dos días antes en Salina Cruz, Oaxaca, de donde es originario. Fue aprehendido por elementos de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República.

Después de salir de la PJF, León Aragón fue premiado con la Agregaduría de la PGR en Guatemala. Y de acuerdo al reporte del diario, tenía poco tiempo de haber dejado ese cargo.

Presuntamente había sido detenido por lavado de dinero, delitos contra la salud y delincuencia organizada.

León Aragón tenía órdenes de aprehensión por su presunta colusión con el Cártel de Juárez –lo cual da coherencia a la versión de Benjamín Arellano Félix de que fue Carrillo Fuentes quien presentó a su hermano Ramón con el policía–, pero no pisó la cárcel. Incluso se defendió públicamente a través de desplegados.

En agosto de 2004, el Primer Tribunal Colegiado resolvió anular las órdenes de aprehensión giradas contra el ex jefe policiaco.
EL DÍA DE LA CONFUSIÓN

El lunes 24 de mayo de 1993, Posadas Ocampo, entonces vicepresidente del Episcopado Mexicano y también de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, llegaba a la terminal aérea para esperar Girolamo Prigione, nuncio apostólico en ese momento, quien iniciaba una visita a Jalisco.

La PGR, que entonces estaba bajo las órdenes del extinto Jorge Carpizo McGregor, indicó que tras las primeras investigaciones miembros del cártel de Tijuana, liderado por los Arellano Félix, abrieron fuego contra el Grand Marquis blanco, luego de que se les informara que su “objetivo” -Joaquín Guzmán Loera- llegaría al aeropuerto en un automóvil de ese modelo.

Tal versión fue refutada después. Mario Ruiz Massieu, subprocurador General de la República durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, envió una carta a Carpizo McGregor, en la que señalaba que la investigación del caso Posadas fue manipulada, “es obvio que no hubo confusión y que el narcotraficante Guzmán no circularía en un auto normal, sin blindaje, como el del cardenal.

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